domingo, 30 de septiembre de 2012

Unemployee of the year




Si alguien que no conozca Benetton ve un anuncio suyo, difícilmente, puede adivinar qué es lo que la marca italiana vende, cuál es el producto que nos ofrece. Esta característica de los anuncios de Benetton, nos lleva a pensar que, ante todo, a lo que debe dársele importancia en sus anuncios es a la marca y no tanto a la ropa.
Benetton nos tiene acostumbrados desde hace unos años ya, a publicitarse por medio de anuncios que creen polémica, siempre muy vinculados a los derechos humanos, a las injusticias y a las libertades. Sus anuncios crean, en muchos casos, sentimientos de identificación, de empatía, y a muchas otras personas les dan más de un quebradero de cabeza.

El nuevo anuncio de Benetton puede ser muy polémico, quizá haya algunos que los tilden de oportunistas, por aprovecharse, publicitariamente, de la difícil situación que están pasando miles de jóvenes. Aunque, personalmente creo que este anuncio nos debe llamar la atención por ser muy ingenioso, mordaz y crítico, además de, por el juego de palabras que utiliza para mostrarnos una realidad muy dolorosa.
En muchas empresas, sobre todo extranjeras, se les daba como “premio” a algunos empleados el título de “empelado del mes o del año”, servía para que los trabajadores de una empresa se esforzasen más, cumpliesen más objetivos, en definitiva estrategias de venta.



En la situación de crisis global en la que vivimos, Benetton le da la vuelta a esta realidad del empleado del año y busca entre todos los jóvenes parados del al desempleado del año, para que participe en un concurso por el que recibirá 5000 euros. Todos los jóvenes parados de entre 18 y 30 años podrían participar, mandando un proyecto que tengan en mente; este, automáticamente, entraría en la clasificación de la página web y si consiguiese establecerse entre los 100 primeros proyectos, ganaría esta bonificación de 5000 euros.  




sábado, 29 de septiembre de 2012

Machado y Carbonell



España es el primer país del mundo productor de aceite de oliva, la tradición del aceite es muy larga y ha sido, en muchas ocasiones, recogida en poemas. Miguel Hernández, Federico García Lorca o Antonio Gala, ha hablado de los olivares, de las olivas y del aceite en sus poemas. 




En este caso, Carbonell utiliza la fama de Machado y de sus poemas, para ilustrar un anuncio sobre el aceite. De este modo, los publicistas de Carbonell unen la literatura y el aceite, convirtiendo a los dos en elementos de prestigio de nuestro país. En el anuncio vemos a distintas personas que recitan cada una con un acento distinto, expresando así la universalidad del español y del aceite, un fragmento del poema de Machado. Para finalizar, una voz en off dice: "Antonio Machado, "Las olivas". Estamos uniendo al mundo en la cultura del aceite de oliva. Carbonell, el aceite de oliva español nº1 en el mundo".


El ajedrez de Perdidos


Cuando a los publicistas de Cuatro recibieron la tarea de hacer un anuncio para la última y esperadísima temporada de perdidos, se vieron con la gran dificultad de no tener imágenes de esta última temporada, para ilustrar el trailer. Por lo que decidieron tomar fragmentos de episodios anteriores, y unirlos para que juntos, formasen una historia, dirigida, por una maravillosa voz en off que narraba un poema del persa Omar Jayyam. 


“Dijo el sabio: la vida es un tablero de ajedrez. De noches y días, donde Dios, con hombres como piezas juega. Mueve aquí, y allí. Da jaque mate, y mata. Y pieza por pieza, vuelve a ponerlos en la caja. Pues hay un destino para la pieza, para el jugador, y para Dios.”



Al principio tuvieron la idea de utilizar un poema de la misma temática que el del poeta persa, "Ajedrez" de Borges, pero finalmente que este último tuviese derechos de autor, imposibilitó su uso.
Después de todas las complicaciones a las que se vieron expuestos, el resultado es una pequeña onra maestra de la publicidad y del ingenio.

viernes, 28 de septiembre de 2012








Este anuncio, en forma de booktrailer, al más puro estilo anuncio de cine, nos presenta el libro de Asunción Escribano Literatura y publicidad. El elemento persuasivo-comercial de lo literario. El anuncio se compone de una serie de frases que apelan al receptor superpuestas sobre anuncios relacionados con el mundo de la literatura, de una forma u otra.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Gas natural fenosa y Psicosis



En este cartel, se nos muestra una de las imágenes más representativas del mundo del cine en la que la protagonista de Psicosis, mientras se da una ducha, grita al descubrir a su asesino. En una nota situada a la derecha se explica que el realismo de este grito fue conseguido por Hitchcock utilizando agua helada para la ducha de Janet Leigh.
La empresa anunciante, gas Natural Fenosa, dice, en esta misma nota pero marcando el texto con letra negrita, alegrarse de esta imagen, ya que, gracias a ella, todos podemos comprobar como serían nuestras duchas sin agua caliente. Y justo aquí, es donde la compañía entra en juego, porque con el gas natural no te vas a quedar nunca sin agua caliente, ni habrá los cambios de temperatura que podía haber cuando se utilizaban las típicas bombonas de butano.
Esta idea combina a la perfección con la fotografía puesto que, si seguimos leyendo más abajo, descubrimos que gas Natural Fenosa es el patrocinador del Festival de cine de San Sebastián y se erige, además, como patrocinador del bienestar en el hogar. Nos encontramos, pues, con una de las muchas hipérboles que podemos hallar en la publicidad.
El anuncio pretende llamar la atención en el formato de la prensa escrita, donde pasamos página cada vez que nos encontramos con que nos quieren vender algo. Sorprende por el primer plano de la actriz gritando, la asociemos o no a la película Psicosis (ya que en ningún momento se nos dice el título de la película, sino que únicamente y con sutileza se nos presenta a su director y a su actriz protagonista). Y sigue sorprendiendo cuando vemos que el producto a vender es algo tan doméstico como el gas natural. Sin embargo, mediante este reclamo publicitario, se le añade a la marca el prestigio cultural del cine y no de cualquier cine, sino del cine ya clásico de Alfred Hitchcock.

La moda hecha cuento


La última idea de la revista de moda de El País ha sido establecer un lazo de unión entre los cuentos y la moda que presentan en el semanal. Cuatro directores españoles imaginan un cuento y el grupo de actores y actrices con los que ha trabajado lo interpretan para la revista.
Esta es una forma perfecta de anunciar marcas de moda o de mobiliario de una manera encubierta, porque después del nombre de cada actor se nos indica minuciosamente de qué marca es la ropa que lleva. También es una gran forma de dar prestigio a la moda y sobre todo a estas marcas, vinculandolas, no solo con la literatura, sino también con el cine.








CINE  CLUB, POR PABLO BERGER

SINOPSIS. Una niña cinéfila quiere ver a toda costa una película de dos rombos, pero no la dejan porque siempre acaba teniendo pesadillas. Esta vez va a confundir sueño y realidad. ¿O no?

REPARTO: Son los actores del segundo largometraje de Pablo Berger, Blancanieves. De izda. a dcha., Emilio Gavira lleva pantalones y chaqueta de Cortefiel, camisa de Pepita is dead, bombín y pajarita, ambos de Maty. Inma Cuesta y Macarena García lucen vestido y botines, todo de Dolce & Gabbana. Sofía Oria lleva pijama de Pepita is dead. La pared se ha revestido con paneles de Fastbo, barra y cortinas de Ikea, molduras de pared de Leroy Merlin y espejos de Youtopia.

Todas las noches de los domingos ocurre lo mismo. Primero, suena su animada sintonía, luego, yo me pongo delante del televisor y coloco bien el tapete debajo del Payaso de Lladró que descansa sobre la Telefunken. Mi objetivo: tapar con mi cuerpo los dichosos rombos que, como las caras de Bélmez, salen o no en la esquina derecha de la pantalla. A veces, las menos, hay suerte y no aparecen. Y solo entonces me dejan ver mi programa favorito: Cine Club. Pero cuando salen, dos en esta ocasión, mi madre siempre me grita: “¡A la cama, Carmen!”, y entonces no hay tutía. Pero, entre que remoloneo un poco y doy besos a todo perro pichichi, siempre veo por lo menos el comienzo de la película que dan. Algo es algo. Esta vez, un montón de nombres raros aparecen sobre imágenes de chicas en minifalda, hombres con bombín y autobuses rojos de dos pisos… España no es, seguro. La música que acompaña a las estampas es lo que mi padre llama ruido. A mí me encanta. De repente, como un disparo, del fondo, unas grandes letras aparecen llenando la pantalla: DRÁCULA 73. Tras ellas, un hombre con los ojos rojos brillantes y enormes colmillos me mira directamente a los ojos. Presiento que esta noche, otra vez, voy a tener pesadillas.

Ya metida en mi cama y embutida en mi pijama de la familia Telerín, pego la oreja a la pared e intento seguir como puedo la película. No es fácil, los diálogos, muchas veces, son incomprensibles a través del tabique que separa mi habitación del cuarto de estar. Aunque esta vez, poco a poco, estoy atando cabos y haciendo mi propia película de vampiros en mi cabeza. Los ojos se me cierran…

Me despierto sobresaltada por unos retorcijones de tripa. Tengo que ir al cuarto de baño a todo correr si no quiero mojar el colchón. No soy miedosa, pero no me gusta nada de nada ir al baño sola en mitad de la noche. No me queda otra, así que me levanto despacio, me pongo mis zapatillas de peluche, y, a oscuras, palpo el camino de gotelé hasta llegar a mi destino. Llevo conmigo a mi muñeca Nancy.
Entro, enciendo la luz.

Las luces fluorescentes chisporrotean. Al girarme no doy crédito a mis ojos, en lugar de estar en nuestro diminuto baño del tamaño de una cabina de teléfono, me encuentro en una inmensa sala forrada de baldosas blancas. Si no fuese porque ya tengo diez años, diría que en estos momentos estoy soñando. Pero esto es real, me estoy meando. Observo cómo del techo suspenden docenas de enormes ganchos de los que cuelgan grandes y abultados sacos blancos. Tengo la sensación de que, en varios de ellos, algo se mueve dentro. Me parece estar viviendo una película que vi en Cine Club en casa de mis primos. Se llamaba La invasión de los ultracuerpos. ¡Qué miedo pasamos!

Sin avisar, una alargada sombra, lentamente, comienza a avanzar hasta cubrirme por completo. Asustada busco su origen. De detrás de uno de los fardos colgantes frente a mí, aparece un diminuto hombre, todavía más bajo que yo. Lleva un traje rojo brillante y tiene un fino bigote. Mientras me sonríe, se levanta ligeramente el bombín, también rojo, que cubre su cabeza. Sus ojos negros son grandes e intensos.
Como he leído muchos cuentos y he visto muchas películas, desconfío, pero le devuelvo la sonrisa. Comienzo a andar para atrás sin quitarle la mirada, por si las moscas. Tras el enano, aparecen dos mujeres. Me recuerdan a Las Grecas. También sonríen. Tras el susto inicial, me fijo en lo guapas que son y en la ropa tan preciosa que llevan. Mi Nancy estaría modernísima con ambos conjuntos.
Mi sexto sentido me dice que me deje de tonterías porque estoy en peligro. Tengo que volver. Corro hacia la puerta de metal por donde he entrado. Veo sobre ella el reflejo de mis nuevos amigos en el aire volando hacia a mí. Sus ojos rojos y sus colmillos brillan en todas las direcciones. Cierro los ojos, fuertemente, esperando que todo sea una pesadilla, mientras grito: “¡¡¡MAMÁÁÁÁÁÁÁÁÁ!!!”.


domingo, 23 de septiembre de 2012

Gente valiente

La campaña de otoño-invierno 2012 de Cortefiel, esta encabezada por el eslogan "Gente valiente" que nos recuerda, por el parecido fónico (figura que solemos llamar paronomasia) a la expresión "Gente corriente". Este no es el caso, ya que las personas que nos presentan la nueva colección de Cortefiel, no son para nada corrientes. 


En esta campaña han paricipado once personas, distintos hombres y mujeres que por diversos motivos han sido "valientes" en sus vidas, sobre todo, en el plano profesional o empresarial.
En la página web de la marca, www.gentevaliente.com, podemos ver el "Manifiesto de la gente valiente"




La mujer elegida para representar esta valentía ha sido Araceli Segarra, que fue la primera mujer española en subir al Everest y además, es escritora de cuentos infantiles. Va vestida con ropa de la marca, una falda roja, y un jersey negro de cuello cisne, que se apoya en un taburete alto sobre el que hay un bolso negro con un estampado de leopardo. En el anuncio aparece el eslogan "Gente valiente", el nombre de Araceli Segarra y los motivos de su valentía.


El hombre elegido para esta campaña es Mario Sandoval, cocinero madrileño que posee una larga trayectoria en el mundo de la hostelería, convirtió a un pequeño restaurante familiar en un restaurante encabezado por el eslogan "La experiencia gastronómica de Madrid", un auténtico referente dentro de la ciudad. Mario viste americana gris, jersey negro y camisa blanca con corbata granate y pantalones vaqueros que aportan un toque informal al conjunto.








sábado, 22 de septiembre de 2012

Menús atípicos



"Risas salteadas en aroma de rayos de sol" es la frase central que aparece en este anuncio, debajo de la palabra "menú" que por su tipografía nos recuerda a los encabezamientos de las cartas de comidas. Los elementos de este menú tan especial no son los habituales, sino que bajo la apariencia de un plato de alta cocina se nos presenta uno de los muchos planes que pueden llevarse a cabo en La Rioja. 
La imagen es perfecta para describir el plan, que se nos propone: un precioso viñedo iluminado por el sol de mediodía, en el que se encuentra una mesa dispuesta para la comida. En la que, como no, hay copas mediadas de vino, elemento clave, en cualquier anuncio de La Rioja.

Se nos dice que una mesa como esta estará esperándonos al final del verano en La Rioja, para descubrir cómo llegar a ella, sólo tenemos que entrar en la página web www.lariojaapetece.com, y a través de una especie de juego de pistas, hallar dónde se sitúa el idílico paisaje en el que se encuentra esta mesa dispuesta para nosotros.